Tienes cinco presupuestos encima de la mesa, todos con la misma promesa —«más visibilidad, más clientes»—, rangos de precio que van del absurdo al imposible y ninguna forma clara de comparar qué te llevas. Elegir agencia no es elegir el logo más bonito: es decidir quién va a hablar de tu negocio en internet durante el próximo año.
Antes de pedir presupuestos: define qué quieres
La mitad de las malas experiencias empiezan aquí. Si no sabes qué problema quieres resolver, cualquier propuesta parece razonable.
- ¿Quieres que te encuentren o que te compren? Son dos trabajos distintos: aparecer en Google Maps es un problema de ficha y cercanía; vender por la web es un problema de confianza, fotos y proceso de compra.
- ¿Cuál es tu cliente real? En Marbella conviven residentes, propietarios de segunda vivienda, turismo y empresas de servicios. Una agencia que no sabe a quién te diriges va a escribir para «todo el mundo».
- ¿Qué presupuesto y qué plazo tienes? Con números claros puedes comparar propuestas; sin ellos, cualquier presupuesto parece caro o barato según el día.
Las preguntas que separan a una agencia de un vendedor
Estas seis preguntas no necesitan preparación: la forma de responderlas ya te dice mucho.
| Pregunta | Respuesta que inspira confianza |
|---|---|
| ¿Qué vais a medir? | Llamadas, formularios, visitas a la ficha, consultas. Números concretos, no «alcance». |
| ¿Qué no vais a poder controlar? | La posición exacta en el mapa, los cambios de Google y la competencia de la zona. |
| ¿Quién escribe los textos? | Personas que entienden tu sector y te entrevistan, no un generador de plantillas. |
| ¿Qué pasa si quiero irme? | Sin permanencia y con la web y los accesos a tu nombre desde el primer día. |
| ¿Cuándo veré el primer informe? | Una fecha concreta, no un «iremos viendo». |
| ¿Puedo hablar con algún cliente? | Sí, o al menos enseñarte trabajo que puedas verificar tú mismo. |
Señales de alarma
«Te ponemos el primero»
Nadie puede garantizarte la primera posición en el mapa: el orden depende de relevancia, distancia y notoriedad, y cambia según quién busca.
Precio sin desglose
Una cuota mensual sin decir qué incluye ni cuántas horas cubre es una caja negra. Pide el detalle por escrito.
Permanencia larga
Los contratos de doce meses obligatorios suelen ser una forma de retener a un cliente insatisfecho.
La web no es tuya
Si el dominio o el hosting están a nombre de la agencia, cambiar de proveedor se convierte en un rescate.
Cómo comparar tres presupuestos sin perder la cabeza
Compara siempre lo mismo. Si una propuesta incluye web y otra no, no estás comparando precios: estás comparando cosas distintas.
- Lista lo que entra: web, ficha de Google, reseñas, artículos, redes, publicidad. Marca cada casilla en las tres propuestas.
- Mira el plazo: una web prometida «en una semana» y entregada en dos meses ya te dice cómo funcionan.
- Pregunta por la propiedad: dominio, hosting y accesos a tu nombre es la diferencia entre ser cliente y ser rehén.
- Pide un informe de ejemplo: verás qué datos te van a dar y si saben explicarlos.
Precios de referencia para no perder el norte
Tener un punto de partida ayuda a detectar propuestas fuera de escala. Los nuestros son cerrados y publicados.
- Diseño web: 180 € + IVA una página, 350 € + IVA hasta cinco páginas sin tienda y 450 € + IVA tienda online. Entrega habitual en 5 a 7 días laborables.
- SEO local: 150 €/mes + IVA el Pack Local (ficha de Google Maps) y 250 €/mes + IVA el Pack Contenido (ficha más artículos), sin permanencia.
- Agentes de IA y software: presupuesto a medida, porque cada proceso es distinto.
Por qué Solaris
Somos una agencia pequeña de Marbella: publicamos precios, trabajamos sin permanencia y explicamos lo que hacemos con palabras que se entienden. Si algo no lo cubrimos, lo decimos antes de firmar.
Compara, pregunta y desconfía de las promesas fáciles. Si al final nos eliges, sabrás exactamente por qué.